El seminario de la música (libro PDF)


Hace ya un tiempo compartimos en nuestra audioteca el seminario impartido por el profesor  de Teoría Musical Frank Garlock. En esta oportunidad les traemos, como complemento al seminario, todas las sesiones por escrito en formato PDF. El contenido de este seminario es el siguiente:

1. El Dios de la música.

2. El mensaje de la música.

3. El sonido de la música.

4. El evangelio de la música.

5. Los efectos de la música.

6. El propósito de la música.



Puedes leer o descargar aqui mismo este libro:

El extraño caso del Dr.Cristiano y Mr.Carnal (2)

Hemos considerado en la entrada anterior el concepto de las doctrinas del cristiano carnal y las dos naturalezas del cristiano, las evidencias bíblicas que se utilizan para sostenerlas y una breve consideración de las implicaciones de ambas. Hemos, además, establecido por qué es importante hacer una seria consideración de las afirmaciones e implicaciones de estas enseñanzas.

Consideremos pues ahora con mayor detenimiento estas implicaciones y por qué son peligrosas.

LA IDENTIDAD DEL CREYENTE

Uno de los problemas que ocasionan estas enseñanzas es la dualidad con la que deteriora la identidad de los hijos de Dios. En la mayoría, sino es que en todas las introducciones al tema de las dos naturalezas del cristiano, se indica una problemática en cuanto al conflicto que genera el pecado en el recién convertido. Por ejemplo, Watchman Nee escribió:
Un gran número de personas que han creído en el Señor Jesús aceptándolo como su Salvador, han descubierto una nueva experiencia poco después de haber creído en El: parecen tener dos naturalezas en su corazón. Estas dos naturalezas son incompatibles una con la otra; una es maligna, y la otra es buena. Algunas veces, cuando la naturaleza buena domina, la persona se vuelve muy amorosa, paciente, bondadosa y dócil. Pero otras veces, cuando prevalece la naturaleza maligna, tal persona se vuelve celosa, malhumorada, perversa y obstinada. Los creyentes que pasan por tal experiencia, sufren constantes altibajos en su vida diaria.
 Tomo 1, Núm. 5 de la revista El Cristiano, marzo, 1926.

De esta manera se pretende explicar la relación que existe entre el creyente y el pecado. No obstante, en este intento lo que se logra es deforma la identidad del hijo de Dios. Como bien escribió Neil T. Anderson:
La comprensión de quién es Dios y quién eres tú en relación a Él es el fundamento más importante para tu estructura de creencia y tus patrones de comportamiento como cristiano.
(Victoria sobre la obscuridad. Unilit. Pag.24)

Juan Calvino también escribió:
Casi toda la suma de nuestra sabiduría, que de veras se deba tener por verdadera y solida sabiduría, consiste en dos puntos: a saber, el conocimiento que el hombre debe tener de Dios, y el conocimiento que debe tener de sí mismo.
(Institución de la religión cristiana. Tomo 1. Pag.3)

La dualidad que la doctrina de las dos naturalezas del cristiano propone para explicar la relación que existe entre el creyente y el pecado, desdeña la identidad del creyente al dividirla en dos y al establecer la posibilidad de que el creyente pueda vivir como un incrédulo.

Antecedente histórico

Es necesario decir que la doctrina de las dos naturalezas es relativamente nueva en un sentido, pues se ha presentado hace solo noventa años atrás aproximadamente. Sin embargo, la iglesia primitiva lidio con ella en el primer siglo, aunque con algunas variantes importantes. Quienes asumieron esta postura se conocían como gnósticos. El gnosticismo griego fue, después del judaísmo legalista, la primera secta en atacar a la iglesia. Ellos tenían la creencia de que el cuerpo era una prisión para el hombre y que todo aquello que se considera malo provenía de él, pero que no obstante el hombre en el interior era bueno. De esta manera crearon una visión dualitaria del hombre. Al penetrar en la iglesia, el gnosticismo mesclo el evangelio puro con sus filosofías, estableciendo una división en la naturaleza del creyente. Por una parte estaban aquellos que vivían en conformidad a su cuerpo corrupto o carne y por otra estaban aquellos que optaban por un estilo de vida más elevado, en busca del conocimiento mayor o la gnosis (el término significa conocimiento y de este deriva su nombre de gnosticismo).

Ahora bien cómo es que esta herejía rechazada por la iglesia primitiva, ha pasado hoy a tener un lugar prominente en la iglesia. Históricamente se le debe al teólogo dispensacionalista Lewis Sperry Chafer, quien coloco esta postura en los círculos evangélicos más importantes a través de su libro El hombre espiritual, publicado en 1918. Como lo señala John Macarthur:
Este concepto era extraño para la mayoría de los cristianos de la generación del doctor Chafer, pero se ha convertido en premisa central para un gran sector de la iglesia actual. La doctrina de espiritualidad del doctor Chafer, junto con algunas otras enseñanzas suyas, se convirtieron en la base para una forma completamente nueva de ver el Evangelio.
(El evangelio según Jesucristo. Casa bautista de publicación 2008. Pag.25, 26).

Así pues, la doctrina de las dos naturalezas, es relativamente nueva.

No es el hecho de ser nueva lo que la hace mala o nociva, es lo que enseña en sí misma lo que la hace nociva, pero el conocer su trasfondo histórico nos permite evaluar su verdadero valor. La mayoría de los cristianos consideran que lo nuevo es lo mejor, de alguna manera siempre estamos esperando la publicación de algún libro nuevo que contenga algún nuevo secreto sobre la vida cristiana. Pero la verdad es lo contrario, son los libros antiguos los que suelen tener un mayor valor en materia de estudio bíblico, pues fueron escritos con mayor cuidado que la producción en masa de libros escritos con liviandad de hoy en día. La mayoría de los libros de calidad escritos actualmente, tienen como trasfondo un estudio de estos libros antiguos. Esto es lo que podemos decir en materia de literatura.

Ahora bien, lo que el teólogo Chafer ofreció en El hombre espiritual, se puede identificar como el comienzo del auge de este concepto de las dos naturalezas. La razón por la cual se volvió popular fue porque justificaba el creciente índice de pecaminosidad entre los profesantes de las iglesias en los Estados Unidos. Los grandes pensadores habían hallado en esta contradicción en la que vivían los evangélicos un motivo para no considerarlos como una religión verdadera sino más bien nociva y que fomentaba la hipocresía. Muchos de los que profesaban ser cristianos continuaban viviendo en los mismos pecados que habían marcado su vida anterior e incluso eran peores, también los casos de inmoralidad en los líderes de la iglesia iban en aumento. Todo esto encontró una válvula de escape en la dicotomía ofrecida por Chafer, quien no escribió con malas intenciones, pero que dio lugar para dicha justificación.

Miguel L. Llenas comenta respecto a esta doctrina:
No es más que la respuesta desesperada de aquéllos que buscan un apoyo bíblico para conjugar la diferencia tan notoria que existe entre el Cristianismo Escritural y lo que hoy día vemos con el nombre de Cristiano... Esto no es más que una muestra de cómo la iglesia, al igual que los israelitas, se ha levantado las faldas y mostrado sus desnudeces al mundo.
(El cristiano carnal. Pag.4, 5).

El dr. Albert Martin también comenta que esta doctrina es la causa primordial del deterioro de la iglesia de Jesucristo en los últimos cuarenta años, ya que nulifica la enseñanza bíblica respecto a la santificación progresiva del creyente y su estrecha relación con la conversión del individuo (Citado por Miguel L. Llenas. El cristiano carnal, pag.2, 3).

Este es el trasfondo de la aparición de estas doctrinas en la historia, lo cual ya de entrada nos dice mucho acerca su valor. Cuando algo produce efectos tan nocivos, no puede ser de Dios. Consideremos ahora que es lo que enseña la Biblia acerca de la identidad del creyente en comparación a la teoría de las dos naturalezas y la doctrina del cristiano carnal.

El extraño caso del Dr.Cristiano y Mr.Carnal (1)

Hay una par de doctrinas que son muy populares entre la gran mayoría de las iglesias evangélicas, estas doctrinas pretenden explicar la relación que existe entre el creyente y el pecado. Estas son las doctrinas del cristiano carnal y las dos naturalezas del creyente.

Las doctrinas
De acuerdo a quienes enseñan estas doctrinas hay en el mundo tres tipos de personas:
1. Las personas naturales, los inconversos.
2. Los cristianos carnales.
3. Los cristianos espirituales.
De esta manera dividen a la iglesia en dos categorías. El conocido teólogo dispensacionalista L.S. Chafer describe estas tres categorías en su libro “El hombre espiritual”, en el primer capítulo del libro titulado “Tres clases de hombres”.  También el famoso comentarista que popularizo la teología de las dispensaciones, C.I. Scofield también sostiene esta postura en su Biblia de estudio, en su comentario a 1Co.2:14.

Estos teólogos junto con otros muchos maestros, han popularizado estas doctrinas. Uno de estos maestros es Chuck Swindoll, en su programa de radio Visión para vivir, adaptado al español por David Ormachea y actualmente por Carlos Azueta. En uno de sus mensajes adaptados al español Swindoll afirma:
Y es así que él cambión nuestro destino pero esto no quiere decir que nuestra naturaleza también haya cambiado, todo lo malo que usted llego a cometer, es capaz de cometerlo ahora que usted es creyente…
(Archivos de audio, visión para vivir, oneplace.com. Tit. “Aclarando Nuestro Lado Obscuro”, serie: practicas de la vida cristiana, 24 de abril 2012).

En otra oportunidad también afirmo:
El cristiano carnal se parece a los inconversos. Si hay una verdad de la que me encantaría ser capaz de convencer a los inconversos, además del evangelio, es de esa verdad… Si a nuestra carne se le ha dado rienda suelta, terminará exactamente como la de quienes ni siquiera han nacido de nuevo. Eso explica cómo un cristiano puede robar y mentir. Eso explica cómo un cristiano puede carecer de moralidad y cometer adulterio, y volverse en contra de las mismísimas cosas que él o ella alguna vez enseñaban.
(Chuck Swindoll, Clearing the Hurdle of Carnality: Selections from 1 Corinthians, (Quitando El Obstáculo De La Carnalidad: Selecciones De 1 Corintios)  audiotape (Cinta de audio)  CHH 5-A.)

Con afirmaciones como estas, quienes enseñan las doctrina del cristiano carnal y las dos naturalezas del cristiano, establecen que los cristianos tienen dos naturalezas dentro de sí y que de acuerdo a la naturaleza que alimente más esa será la que gobierne su vida. Así, un cristiano es carnal cuando alimenta solo a la carne y se convierte en espiritual cuando decide vivir sujeto a su nueva naturaleza. También enseñan que los cristianos carnales son aquellos que han aceptado a Cristo como salvador, pero que aun no le han hecho el Señor de sus vidas. El cristiano puede amar a Cristo un día y menospreciarle cual incrédulo al siguiente, de acuerdo a la naturaleza a la que este respondiendo. Bajo los mismos términos se argumenta que hay una diferencia entre la salvación y el discipulado, es decir que, se puede ser salvo sin ser discípulo. Los que optan por ser salvos sin ser discípulos son los cristianos carnales y aquellos que deciden consagrar su vida a Cristo son los que se convierten en cristianos espirituales.

Las pruebas

Hay varios pasajes en los que se sostienen estas doctrinas. Por ejemplo, la doctrina del cristiano carnal se sostiene por la afirmación del apóstol Pablo en su primera epístola a los corintios, 3:1-4. La interpretación que hacen de estos pasajes, es que Pablo está haciendo una distinción entre cristianos carnales y espirituales, identificando a los corintios como pertenecientes al primer grupo. C.I .Scofield comenta del capítulo 2:14 de esta misma epístola:
Pablo divide a los hombres en tres clases: (1) psuchikos, que significa de los sentidos, sensual, animal (Stg.3:15; Jd.19), natural, e.d. el hombre adánico que no ha sido renovado mediante el nuevo nacimiento (Jn.3:3-5); (2) pneumatikos, que significa espiritual, e.d. el hombre renovado lleno del Espíritu Santo y que camina en el Espíritu en plena comunión con Dios (Ef.5:18-20); (3) sarkikos, que significa mundano, carnal, e.d. el hombre renovado que anda “conforme a la carne” (Rom.8:4) y sigue siendo un bebe en Cristo (1Cor.3:1-4)
(Nueva Biblia de Estudio Scofield. VRV60. H.B.P. pag.1042). En referencia a 1Cor.3:3 C.C.

La Biblia de estudio Ryrie comenta:
Los cristianos carnales escasamente pueden distinguirse de los hombres naturales o in-conversos.
(Biblia de estudio Ryrie. VRV60.Editorial Portavoz. 1991. Pag.1608)

La doctrina de las dos naturalezas del cristiano utiliza pasajes como Efe.4:22, en el que Pablo exhorta a los efesios a despojarse del viejo hombre y en el v.24 a vestirse del nuevo. A través de este pasaje sostienen que hay en la vida de los creyentes una lucha interna y continua entre la vieja y la nueva naturaleza. Cualquier curso dominical tendrá en sus folletos algunas afirmaciones al respecto, como por ejemplo:
Ro.7:22-25 nos revela que hay una lucha permanente entre el “hombre interior” (el mismo “nuevo hombre”) y “la carne” (el “viejo hombre”). Están en continua oposición el uno contra el otro. Y, efectivamente, esto se ve en el momento en que viene la tentación o la prueba: ciento una fuerza que me empuja a caer y otra que me muestra que no debo ceder. El cristiano que vive de acuerdo a los deseos de su “nuevo hombre” se llama un cristiano “espiritual”, pero el que se deja dominar de su “viejo hombre” la Biblia lo llama un cristiano “carnal” (1Corintios 3:1-3)
(Curso bíblico Emaús. Serie doctrinal. ¿Debo ser bautizado? Carlos Willamil y Felipe Nunn. Pag.33, lección 7).

Otro pasaje en que se sustenta la doctrina de las dos naturalezas es Gal.5:16, 17, versículos en los que el apóstol Pablo exhorta a los gálatas a andar en el Espíritu y no satisfacer los deseos de la carne. En el v.17 explica el antagonismo que hay entre la carne y el Espíritu. Así, se interpreta que hay una lucha permanente dentro del creyente, entre la nueva y al vieja naturaleza.

Esta interpretación influye en la interpretación del contenido completo de la Biblia. Por ejemplo, para interpretar la doctrina de la santidad en la vida del creyente. Interpretan que el cristiano es santo posicionalmente, pero que esta santificación posicional no influye en su vida cotidiana. La santidad práctica se ve como un aspecto optativo para la vida y se dice que la santidad depende del creyente. Este podría ser santo en su vida práctica o no serlo. Aquel que decide lo primero es el cristiano espiritual y el que decide no serlo es el cristiano carnal. L.S. Chafer escribe, en su libro “Grandes temas bíblicos” (Editorial Portavoz1926, 1953. Pag.238-241. Santificación):
Cada cristiano esta posicionalmente santificado y es un santo delante de Dios. Esta posición no tiene otra relación con la vida diaria del creyente que la de poder inspirarle a vivir santamente.
Pag.283, 2.
Aunque todos los creyentes están posicionalmente santificados, no hay referencia en las Escrituras a su vida diaria.
Pag.239, 3.
Así como la santificación posicional está absolutamente desligada de la vida diaria, así la santificación experimental está absolutamente desligada de la posición en Cristo.
Pag.239, 4.

En relación a la victoria prometida sobre el pecado en Gal.5:16-23 dice:
Esta victoria será realizada cuando se la reclame por fe y se cumplan las condiciones necesarias para una vida llena del Espíritu.
Pag.241
En la muerte de Cristo todos los creyentes han muerto al pecado; pero no todos los creyentes han tomado posesión de las riquezas provistas en aquella muerte. No se nos pide que muramos experimentalmente, o que pongamos en práctica su muerte; se nos pide que nos “consideremos” muertos al pecado. Esto es responsabilidad humana.
Pag.241, 1.

Sopesando las pruebas

Hemos considerado brevemente las doctrinas del cristiano carnal y las dos naturalezas del creyente. La popularidad de estas doctrinas, junto con el apoyo de teólogos reconocidos, como los ya citados y muchos otros teólogos y maestros, nos hace asumir que estas enseñanzas deben ser así. No obstante al considerar detenidamente las implicaciones que conllevan estas doctrinas, nos daremos cuenta de una serie de inconsistencias y mal entendidos muy serios en esta forma de interpretación.

En primer lugar, necesitamos ser consientes de la importancia de entender claramente que es lo que enseñan estas doctrinas. Estas doctrinas dan una explicación o al menos eso se pretende, acerca de la relación que hay entre el creyente y el pecado. También pretenden dar una explicación acerca de la naturaleza de los creyentes, es decir qué somos los cristianos, en términos ontológicos. Además sus enseñanzas tienen efecto sobre el entendimiento del evangelio y lo que este hace en la vida de los creyentes cuando se convierten (o son convertidos). De manera que, entender o mejor dicho creer en estas doctrinas afecta de manera directa al creyente como individuo, a la iglesia y también afecta su testimonio a los incrédulos. Es, por tanto, vital determinar si estas doctrinas son o no correctas.

Una de las implicaciones de estas doctrinas, en cuanto a la realidad espiritual del creyente, es que dualisa su ontología. Estas doctrinas dejan cristiano con un serio problema de identidad, pues nos habla de una nueva y una vieja naturaleza sin identificarnos con ninguna de las dos. La realidad del pecado en el creyente se le atribuye a la vieja naturaleza, mientras que la vida espiritual en santidad se le atribuye a la nueva naturaleza, luego ¿Quién soy yo? Si cuando decido pecar pertenezco a la vieja naturaleza y cuando decido ser espiritual pertenezco a la nueva ¿Quién soy yo? Si soy capaz de pecar y ser carnal hoy y ser espiritual mañana.

Otra implicación es que, de acuerdo a estas enseñanzas, es posible que un verdadero creyente se quede estancado como un niño espiritual toda su vida. ¿Es esto posible? ¿No enseñan las escrituras que la falta de crecimiento es señal de muerte? ¿No es acaso la inclinación continua de una persona hacia el pecado una señal de falta de conversión y no de una simple carnalidad?

Pues bien, hay una buena cantidad de implicaciones como estas, por las cuales necesitamos sopesar estas doctrinas con sumo cuidado. De no hacerlo, el peligro tanto de engañarnos como de engañar a otros, es inminente. Hacer una minuciosa consideración de estas doctrinas y determinar sus errores es indispensable y es precisamente lo que haremos a continuación.

El Mártir de las catacumbas (libro PDF)

Ojalá pueda despertar nuestra conciencia al hecho de que, si el Señor tarda en su venida, hemos de vernos en el imperativo de sufrir por El que voluntariamente tanto sufrió por nosotros.
Con estas palabras se introduce uno de los libros que, para la iglesia de nuestra era “moderna”, resulta un testimonio punzante que calara nuestros sentidos y nos llevara a cuestionar hasta donde nuestro “cristianismo” está realmente siendo efectivo: El Mártir de las catacumbas.
Como bien lo dijese Samuel Vila “El martirio en la teología de los escritores postapostólicos representa una lucha suprema con Satanás” ó, como lo expresase Tertuliano, “La Sangre de los Mártires es semilla de nuevos cristianos.”
Estas afirmaciones se ven claramente confirmadas en este libro, que sin duda, para quien tome el tiempo de leerlo resultara un desafío para su fe.

Puedes leer o descargar aquí mismo este libro:

Ocupados o comprometidos



Semana “santa”. Para los creyentes implica una semana llena de actividades. Los campamentos y conferencias, más los primeros, son el anhelo de la mayoría. Sin embargo debemos reflexionar primero y preguntarnos ¿cuál es realmente nuestro motivo para todas estas actividades? Para ello hoy les traemos un video, el extracto de una película titulada “A Medias Tintas”.







¿No estaremos más bien ocupados?...

Resumen de la Teología Mormona


Hoy les traemos un video, de dibujos animados, que resume con rapides y precisión el contenido de la teología mormona. También lo hemos dispuesto en formato de audio y por escrito.

Resumen de la Teología Mormona en video



Resumen de la Teología Mormona en audio

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Resumen de la Teología Mormona por escrito

"El mormonismo nos enseña que trillones de planetas esparcidos por el cosmos son regidos por dioses que una vez fueron humanos como nosotros. Según ellos, hace mucho tiempo en uno de esos planetas un dios no identificado y su esposa concibieron un niño espiritual llamado Elohim. Esta criatura espiritual después nació físicamente de padres humanos quienes le dieron cuerpo.
A través de ser obediente a las enseñanzas mormonas, la muerte y la resurrección, se hizo merecedor de ser elevado a la divinidad tal como su padre ante él. Los mormones creen que Elohim es el padre celestial de ellos y que vive con sus esposas en un planeta, cerca de una estrella misteriosa llamada Kólob.  Ahí el dios del mormonismo y sus esposas, mediante interminables relaciones sexuales, producen millones de hijos espirituales.
Para decidir sus destinos el dios principal de los mormones convoco una conferencia celestial. Los dos hijos mayores de Elohin estuvieron ahí, Lucifer y su hermano Jesús. Un plan fue presentado para construir el planeta tierra a donde serian enviados los niños espirituales y donde cobraría forma mortal y conocerían el bien y el mal. Lucifer se puso de pie y ofreció ser el salvador de este nuevo mundo. Deseando toda la gloria para él, pensaba forzar a todos a convertirse en dioses. Oponiéndose a la idea el Jesús mormón sugirió que al hombre se le diera la libertad de escoger, al igual que en los otros planetas. Por mayoría de votos, la propuesta del Jesús mormón fue aprobada, siendo él quien sería enviado como el salvador del planeta tierra.
Enfurecido, Lucifer convenció con astucia una tercera parte de los espíritus destinados a la tierra, a que se revelaran y lucharan a su lado. Este Lucifer se transformo en el diablo y sus seguidores los demonios. Enviados a este mundo se les negó para siempre cuerpos de carne y hueso. Los que permanecieron neutrales en la batalla fueron maldecidos con nacer de piel negra, así explican los mormones el origen de la raza negra. Los espíritus que pelaron más valientemente contra Lucifer nacerían de familias mormonas en el planeta tierra, estos serian los de piel clara o blancos encantadores como los describe el libro del mormón.
Los primeros profetas mormones enseñaban que Elohim y una de sus diosas esposas vinieron a la tierra como Adán y Eva para dar comienzo a la raza humana. Miles de años más tarde Elohim, una vez más en forma humana, viajo a la tierra desde la estrella base Kólob, esta vez para tener relaciones sexuales con la virgen María con el fin de proveer a Jesús con cuerpo físico. El apóstol Orzon Hyde enseñaba que después que Jesucristo creció tomo por lo menos tres esposas, María, Marta y María magdalena. Por medio de estas esposas el Jesús mormón, de quien Joseph Smith decía ser  descendiente, engendro un número de hijos antes de ser crucificado.
De acuerdo con el libro de mormón, después de su resurrección, Jesús vino a América para predicar a los indios, quienes los mormones creen son realmente israelitas. Así pues el Jesús del mormonismo estableció su iglesia en América tal como había hecho en palestina. Por el año 4221 a.C. los indios israelitas de piel obscura conocidos como los lamanitas, habían destruido a todos lo nefitas en varias e intensas batallas. Los archivos de los nefitas se suponen estaban escritos en placas doradas las cuales Moroni, el ultimo nefita viviente había enterrado en el cerro Camora.
Mil cuatrocientos años después un joven buscador de tesoros llamado Joshep Smith, quien era muy conocido por sus historias y cuentos, alegaba haber descubierto esas placas cerca de su casa en la región montañosa del estado de Nueva York. Hoy en día Smith es honrado por los mormones como profeta por haber dicho que había tenido visiones del mundo espiritual, en las cuales había sido ordenado a que organizara la iglesia mormona porque todos los credos cristianos eran una abominación.

Fue Joseph Smith quien dio origen a la mayoría de estas peculiares doctrinas, creídas como verdaderas por millones de personas, manteniendo un rígido código de requisitos morales y financieros y realizando rituales sagrados en el templo, solo entre ellos y con los muertos, los “Santos del Ultimo día” esperan probar su valides y por lo tanto convertirse en dioses. Los mormones enseñan que todos deben comparecer ante Joseph Smith, el Jesús mormón y Elohim, en el juicio final. Estos mormones que fueron unidos en la ceremonia del matrimonio eterno, esperan convertirse en dioses polígamos en el reino celestial, regir sobre otros planetas y procrear nuevas familias atreves de la eternidad.
Los mormones dan gracias a Dios por Joseph Smith, quien alegaba haber hecho más por nosotros que ningún otro hombre inclusive Jesucristo. Los mormones creen que él murió como mártir y derramo su sangre por nosotros para que también nosotros podamos transformarnos en dioses."

Cómo interpretar correctamente la Biblia

INTRODUCCIÓN
¿Se ha preguntado alguna vez, cómo entender el significado correcto de lo que la Biblia dice? Hacerse esta pregunta es de suma importancia para la iglesia, sobre todo en nuestros días en los que existen tantas interpretaciones distintas del contenido de las escrituras, todas declarando ser la interpretación correcta y verdadera. No han sido pocos los que han intentado responder esta pregunta a lo largo de la historia. Muchos lo han hecho bien, pero muchos otros lo han hecho mal. La pregunta que debemos hacernos es ¿Cómo lo estamos haciendo nosotros?
Dada la importancia y trascendencia del tema, a continuación buscaremos familiarizarnos con los conceptos básicos que nos permitirán entender de forma panorámica qué es lo que se requiere para llegar al entendimiento correcto de la Biblia.

CONCEPTOS BÁSICOS

Son tres los elementos, materias o ramas, que resumen todo el que hacer teológico en la vida de un creyente. Estos tres elementos son: la exégesis, la hermenéutica y la homilética. Del ejercicio de estas tres áreas del estudio bíblico depende la interpretación de las escrituras.
La importancia de estas tres materias radica en el hecho de que constituyen el trato más adecuado hacia la Biblia, Palabra de Dios. José Martínez escribe: “la solides del pensamiento cristiano y la vida misma de la iglesia depende del lugar otorgado en ellos a la Biblia y del modo de examinar sus textos.”1
De manera que, el propósito de estas materias, es obtener de manera efectiva el significado correcto de la Biblia. H. I. Kraus también nos dice que “todas las perspectivas de éxito de la teología y de la iglesia se hallan en la Biblia, si se consigue que los textos del Antiguo Testamento vuelvan a hablar en su unidad y fuerza de expresión original.”2
Una importante cuestión, antes de continuar, es definir el orden adecuado para la consideración de estas materias. Es decir, determinar por cuál materia comenzar y cuál debería ser el orden consecuente de las demás. Para lograrlo necesitamos definirlas y establecer así la forma en que se relacionan. De acuerdo con su significado el orden de estudio para estas materias debería ser el siguiente:

LA HERMENÉUTICA
El término hermenéutica proviene del griego hermeneuo que significa interpretar. Bajo este concepto se establece que la necesidad principal en cuanto a las escrituras es interpretarlas.
La hermenéutica, como tal, no es una materia exclusiva del estudio de la Biblia. El término griego se relaciona con el dios mitológico llamado Hermes (Mercurio era el equivalente romano). Este era el mensajero de los dioses. Es decir que el dios Hermes tomaba los oráculos (revelaciones divinas) y los comunicaba a los humanos. Hay en este concepto un sentido mediático al hablar de este dios, puesto que debía conocer tanto el lenguaje de los dioses como el de los hombres. Así el trabajo del dios mitológico era el de comunicar, ya fuera traduciendo o explicando, los oráculos divinos. Por esto se le atribuía a Hermes la creación del lenguaje y de los métodos de interpretación. En las Escrituras tenemos una clara referencia a este pensamiento mítico en el libro de los Hechos (14:12), en el que al apóstol Pablo se le identifica con Mercurio (Hermes) porque era él quien “llevaba la palabra”.
Luis Berkhof nos dice que “Debemos distinguir entre la hermenéutica general y la especial. La primera se refiere a la interpretación de toda clase de escritos; la última a cierta clase definida de producciones literarias…” y que es la HERMENEUTICA SACRA la que “posee un carácter muy especial, porque tiene que ver… con la Biblia…”3. De manera que, son tres los niveles que podemos diferenciar dentro de la hermenéutica. El primero es el de la hermenéutica general, que tiene que ver con todas las obras literarias (Homero, Platón, etc.); el segundo nivel es el de la hermenéutica especial, que es el que se aplica a determinados géneros literarios (Épica, Narrativa, Filosófica, etc.); y finalmente la hermenéutica sacra, que es la que se aplica al contenido de las Escrituras.
Aplicada a los textos sagrados, la hermenéutica tiene entonces el propósito de proveer LOS PRINCIPIOS necesarios que deben aplicarse para la correcta interpretación de la Biblia. Este concepto de hermenéutica comenzó a utilizarse en la Edad Media, en el siglo XVIII, cuando la teología era considerada como la ciencia más alta y las escrituras eran el texto de estudio más importante.


LA EXÉGESIS
La exégesis está estrechamente relacionada con la hermenéutica e incluso el termino exégesis es utilizado como sinónimo de hermenéutica. El termino se traduce del gr. exegeomai y significa literalmente sacar fuera. Al igual que en la hermenéutica el propósito de la exegesis es extraer, o sacar fuera, el significado correcto de los textos bíblicos. Para lograrlo es necesario seguir las normas o principios que la hermenéutica nos provee previamente. Se puede decir, por tanto, que la hermenéutica es la teoría y que la exégesis es la práctica.
Básicamente la exégesis nos conduce a interactuar directamente con el texto bíblico, de tal manera que podamos leerlo dándole su sentido correcto. Esto a su vez tiene varias implicaciones, que trataremos en detalle más adelante (en próximas entradas), pero que podemos resumir a groso modo en dos puntos. 1) El estudio exegético implica primero un análisis del texto en su correcto CONTEXTO LITERARIO. 2) Segundo, el estudio exegético, implica una interpretación del texto en su correcto CONTEXTO HISTORICO.

LA HOMILÉTICA
Si la Hermenéutica es la teoría y la exégesis la práctica, la homilética vendría a ser la transmisión de los resultados. Aquí es donde entran temas tan importantes y trascendentes para la iglesia como la predicación publica, el discipulado y el evangelismo personal. Todas estas tareas tienen que ver con la transmisión del contenido de las escrituras de manera efectiva y verdadera.
El termino homilética, al igual que los anteriores, proviene del griego (homiletikós) y significa conversar. El significado de este término se emplea en repetidas ocasiones en el nuevo testamento (Jn.1:38; Lc.24:27; 1Cor.12:30 por ejemplo). Con el paso del tiempo el término ha pasado a significar instrucción verbal. Técnicamente,  hoy la homilética es el arte de escribir y predicar sermones. Más allá de la técnica, es decir el mero hecho de escribir sermones, la homilética es el paso final en la búsqueda del significado correcto de las Escrituras. El estudio bíblico busca entender la voluntad de Dios para poder así actuar en consecuencia. En este sentido el propósito de la homilética es el de traer el significado del texto a nuestra vida y a la vida de quienes nos rodean. Como bien lo escribe Orozco, en la homilética “Los principios bíblicos deben ser claramente proclamados de manera que habiendo sido internalizados en el proclamador lo sean en los oyentes.”4
No se predica hermenéutica y no se predica exégesis. Es necesario que el material provisto por estas dos materias sea procesado para que pueda ser debidamente comunicado, tanto a nuestras vidas como a la vida de los demás.

RELACIÓN ENTRE LAS DISCIPLINAS

Tan importante como su orden es la relación que guardan estas materias entre sí. Francisco Orozco la estable de las siguiente manera: “Explicamos lenguaje, gramática y sintaxis (exégesis) aplicando las reglas bíblicas de interpretación (hermenéutica) y esto forma la sustancia que ha de ser proclamada y predicada (homilética).”5

El OBJETIVO: LA INTERPRETACIÓN
El punto en común que tienen estas materias es que todas forman parte del proceso que nos lleva al significado correcto de los textos de la Biblia. La tarea de interpretar las Escrituras no es opcional para el creyente. Todos somos intérpretes de la Biblia. La pregunta es ¿Qué clase de intérpretes somos? ¿Estamos realizando nuestra tarea de manera correcta, conforme a lo dicho: “como obrero que no tiene de que avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2Tim. 2:15)?
Es la importancia y trascendencia de una correcta interpretación de la Biblia la que debe motivarnos a considerar estas materias. Como ya lo hemos señalado, no han sido pocos los que han intentado buscar la manera de entender correctamente las Escrituras. De este ejército de testigos muchos han sucumbido al error, pero también muchos han encontrado la luz de la Verdad y nos han legado los resultados de su experiencia. Ante esta constante en la historia debemos adoptar la actitud de los creyentes en Berea (Hch.17:11).
La nobleza bereana consistía en el conocimiento de las escrituras, el cual les permitió entender que la predicación apostólica era verdadera y por ello confiable. Los bereanos no se conformaron con escuchar las enseñanzas de los apóstoles, sino que además se preocuparon por confírmalas, al hacer una comparación de estas con las Escrituras.

CIENCIA Y ARTE
Las tres materias tienen una doble connotación, la de ciencia y de arte. Se les considera ciencia porque se someten a principios y normas. Al decir que son arte, significa que no basta con saber las reglas, es necesario aprender a aplicarlas y, a su vez, eso requiere de práctica. Al aplicar los principios hermenéuticos, es decir al hacer exégesis, corremos el riesgo de hacerlo mal. Es así como la interpretación correcta se logra mediante un ejercicio constante y ordenado de estas materias.
Si comenzáramos, por ejemplo, con la homilética (es decir con la búsqueda de la aplicación del texto a la época actual) correríamos el riesgo de imponer al texto nuestras propias ideas al no haber confirmado primero que nuestro entendimiento de texto es el correcto. Así, en lugar de exégesis (extraer o sacar fuera), estaríamos haciendo eisegesis (traer o importar). En lugar de extraer el significado del texto estaríamos importando al mismo nuestras propias ideas. La homilética solo puede construirse mediante el material provisto por una exégesis realizada previa y correctamente. De manera que al ser una ciencia,  significa que podemos estar seguros de hacerlo correctamente; y al ser un arte, nos previene de confiar tan solo en nuestros propios criterios.

RELACIÓN CON OTRAS MATERIAS

La tarea de interpretar las escrituras está antecedida por tres materias especializadas que se relacionan con la formación de las Escrituras, y está precedida por una materia que se relaciona con la presentación de los resultados.

CANÓNICA
Las tres materias que nos ocupan están construidas sobre una presuposición esencial y es que la Biblia es PALABRA DE DIOS. El termino Canon (gr. Kanon) significa “regla” o “caña”. El término se usa para señalar un objeto que sirve como medida. El término es usado por el apóstol Pablo en Gal.6:16 para referirse a las escrituras.
La canónica es pues la materia que se ocupa de la formación de los libros de la Biblia, de la lista de los libros oficiales, considerándolos como la NORMA de fe y AUTORIDAD de la iglesia. El término comenzó a usarse en este sentido en el siglo IV, en el periodo conocido como Patrístico.
La relación de esta materia con la interpretación de las escrituras es que la canoníca se basa en el concepto exegético de INSPIRACIÓN. En este sentido, como lo escribe Orozco, “Exégesis y Exposición… requieren Canónica y sostienen Canónica”6

CRITICA TEXTUAL
La critica textual trata con los manuscritos más antiguos de las Escrituras, los cuales fueron preservados mediante la transcripción, es decir copias hechas a mano de los originales. Esto hace que, hoy en día, no nos sea posible poseer los manuscritos originales en el sentido estricto de la palabra. La cuestión sería entonces, cómo saber si esas copias, que tenían el propósito de preservar los escritos originales, están realmente bien preservadas. Más aun, responde a la cuestión de cómo sabemos si nuestras copias de la Biblia son realmente fieles a estos manuscritos.
La crítica textual, entonces, se ocupa de precisar el texto original mediante la comparación de los manuscritos más antiguos que se poseen de las Escrituras. El material que dicha investigación especializada provee resulta de suma importancia para la interpretación correcta de la Biblia. En este sentido, la hermenéutica y la exégesis, dependen en gran medida de esta materia.

ALTA CRÍTICA
Tan importante como la critica textual es la crítica histórica. Conocida también como alta critica, esta materia se especializa en el marco histórico que hay detrás de los textos sagrados. Tomando en cuenta que el impacto de las palabras está siempre condicionado por las circunstancias históricas que rodean tanto al emisor como al receptor, al hablar de los textos bíblicos, es necesario que EL LECTOR (receptor) sea capaz de apreciar el impacto de lo que el ESCRITOR (emisor) estaba diciendo en SU TIEMPO.
La critica histórica busca, entonces, trasladar la mente del lector hacia la del escritor. Esto a través de un estudio de la paternidad literaria de los libros (quien lo escribió), las circunstancias históricas (porque se escribió), etc. En síntesis, como Berkhof lo escribe, el lector “debe reconstruir el mundo del autor. Para esto tendrá que informarse respecto a los accidentes físicos del país donde los libros fueron escritos, y sobre el carácter, historia, costumbres, moral y religión del pueblo entre quienes o para quienes fueron escritos.”7
Son estas tres materias las que preceden al estudio de la hermenéutica, exégesis y homilética. La información provista por la crítica bíblica8 es la base para las tres materias que estamos considerando. Henry Virkler afirma que “Sólo después del estudio de la canonicidad, la crítica textual y la crítica histórica, el erudito está listo para hacer exégesis”9.
Veamos ahora una materia más, que precede a la interpretación, y que se refiere a la presentación de los resultados. De hecho podemos decir que esta materia tiene que ver con la organización de la información bíblica.

TEOLOGIA
El termino Teología proviene de dos términos griegos, theos-Dios y logos-tratado ó discurso. El concepto tiene dos sentidos, un sentido limitado y un sentido amplio. En sentido limitado la teología se refiere a la doctrina propia de Dios. En sentido amplio la teología abarca los aspectos que determinan la relación que Dios tiene con el universo.
De esta manera la teología, en sus diferentes divisiones, busca presentar el contenido de las escrituras de manera sistemática. Esta necesidad de sistematizar las doctrinas de la Escritura ha estado presente en la iglesia casi desde su comienzo. Se sabe que el primer intento por sistematizar las doctrinas bíblicas lo hizo Orígenes a principios del siglo III en su obra titulada "Acerca de los primeros principios". En este tratado Orígenes presenta las doctrinas esenciales que van desde Dios (teología propia) hasta los últimos tiempos (escatología).
Una vez más, para ser bíblica, la teología debe estar basada en el trabajo previo de la interpretación de los textos sagrados. Como lo escribe Hodge la “teóloga es la exhibición de los hechos de la escritura en su orden y relación apropiados, con los principios o verdades generales involucrados en los mismos hechos, y que impregnan y armonizan el todo.”10
De acuerdo al método que se utilice para verter el contenido de las escrituras en él, la teología suele tener las siguientes grandes divisiones:
•    Teología bíblica.
•    Teología histórica.
•    Teología práctica o ética.
•    Teología dogmatica.
•    Teología sistemática, entre otras.

CONCLUSIÓN
El estudio bíblico tiene diversas esferas de estudio. Todas estas esferas tienen en su conjunto el mismo objetivo, el de interpretar correctamente las Escrituras. La hermenéutica nos provee los principios y normas para llegar al significado correcto de los textos sagrados. La exégesis por su parte nos conduce a la aplicación de los principios hermenéuticos y la homilética nos prepara para dar testimonio de la Palabra de Dios.
La necesidad e importancia de una sana interpretación de las Escrituras ha sido, como lo es hoy, una constante en la historia de la iglesia. El valor de esta constante es tal que los eruditos, que más se han familiarizado con el tema, afirman que la historia de la iglesia es “la historia de la interpretación de la Sagrada Escritura”11.
El entendimiento de los conceptos que hemos considerado nos brinda una idea general de lo que esta importante búsqueda implica. Desde la canónica hasta la construcción de la teología, el proceso que nos lleva a una interpretación correcta de las Escrituras, puede encontrarse en la historia de la iglesia. Conviene pues que el estudiante fiel y serio de la Palabra de Dios no solo los considere de manera general como lo hemos hecho, sino que además profundice en ellos hasta el punto en que pueda aplicarlos a su vida personal de estudio.
La historia no solo es un testigo importante del valor de una correcta interpretación de las escrituras, sino que además nos permite profundizar en el entendimiento de los conceptos que acabamos de considerar. Por esta razón, en nuestra próxima entrada, haremos una reseña histórica de la interpretación de las Escrituras. Descubriremos cuándo y por qué nace la necesidad de interpretar y cómo han venido desarrollándose los medios para suplir esta necesidad.


BOSQUEJO

INTRODUCCIÓN
I.    CONCEPTOS BÁSICOS.
A.    Hermenéutica.
B.    Exégesis.
C.    Homilética.

II.    RELACIÓN ENTRE LAS DISCIPLINAS.
A.    El objetivo: La interpretación.
B.    Ciencia y Arte.

III.    RELACIÓN CON OTRAS DISCIPLINAS.
A.    Canónica.
B.    Critica Textual.
C.    Critica Histórica.
D.    Teología.
CONCLUSIÓN

NOTAS

1 Martínez, José M. Hermenéutica Bíblica. Galvani 113 TERRASA (Barcelona): Libros CLIE, 1984. Pág.15. Énfasis añadido.

2 Citado por José M. Martínez. Hermenéutica Bíblica. Pág.15. Énfasis añadido.

3 Berkhof, Luís. Principios de Interpretación Bíblica. Grand Rapids, Michigan: Libros Desafio, 1950. Pag.2

4 Orozco, Francisco. Exégesis y Exposición. Diciembre 2005. Pag.102. Énfasis añadido.

5 Orozco, Francisco. Exégesis y Exposición. Pág.2

6 Orozco, Francisco. Exégesis y Exposición. Pág.1

7 Berkhof, Luís. Principios de Interpretación Bíblica. Pag.55

8 La “critica bíblica” a la que nos referimos no debe confundirse con el método liberal de interpretación. Este último presupone que la Biblia contiene errores.

9 Virkler, A. Henry. Hermenéutica. Deerfield, Florida: Editorial Vida, 1981. Pág.15

10. Hodge, Charles. Teología Sistemática, volumen 1. Galvani 113 08224 TERRASSA (Barcelona) España: Editorial CLIE, 1991. Pág.35

11. Ebeling, Gerard. Citado por José M. Martínez. Hermenéutica Bíblica. Pág.15

BIBLIOLOGÍA

1. Fee, Gordon D. La Lectura Eficaz de la Biblia. Miami, Florida: Editorial Vida, 1981.

2. Berkhof, Luís. Principios de Interpretación Bíblica. Grand Rapids, Michigan: Libros Desafio, 1950.

3. Virkler, A. Henry. Hermenéutica. Deerfield, Florida: Editorial Vida, 1981.

4. Camargo, G. Baéz. Breve Historia del Canon Bíblico. Ediciones “Luminar”, 1980.

5. Martínez, José M. Hermenéutica Bíblica. Galvani 113 TERRASA (Barcelona): Libros CLIE, 1984.

6. Orozco, Francisco. Exégesis y Exposición. Diciembre 2005.

7. Vila, Escuain. Nuevo Diccionario Bíblico Ilustrado. Galvani 113 08224 TERRASA (Barcelona): Libros CLIE, 1985.

8. Lacueva, Francisco. Diccionario Teológico Ilustrado. Galvani 113 18224 TERRASA (Barcelona)  España: Editorial CLIE, 2001.

9. Richardson, Stanton W. Manual de Teología Bíblica. Galvani 113 08224 TERRASA (Barcelona): Editorial CLIE, 1998.

10. Chafer, Lewis Sperry. Teología Sistemática, volumen 1. Publicaciones Españolas, 1986.

11. Ryrie, Charles. Teología Básica. Miami, FL U.S.A. Editorial Unilit, 1993.

12 Hodge, Charles. Teología Sistemática, volumen 1. Galvani 113 08224 TERRASA (Barcelona) España: Editorial CLIE, 1991.