Gramatica Castellana (Libro PDF)

La necesidad del estudio de gramática radica del hecho de que nuestro acercamiento a la Palabra de Dios se limita, o al menos esta primordialmente condicionado a nuestro idioma natal, el castellano.

Hoy en día contamos con herramientas que también nos permiten tener un acercamiento significativo con las escrituras en su idioma original, hebreo y griego. No obstante, estas herramientas han sido adaptadas al castellano y requieren, para su eficaz aprovechamiento, un conocimiento apropiado de la gramática castellana.

En el caso del nuevo testamento, este fue escrito en griego. El griego ha tenido una gran influencia en la composición  del castellano. Es decir que, la gramática del griego tiene muchas similitudes con la gramática castellana. Así que, al conocer la gramática castellana, también estamos adquiriendo una buena base para el estudio del nuevo testamento en su idioma original.

Finalmente, la gramática nos proporciona los principios que son comunes a todos los idiomas, lo cual nos permite aprender con mayor facilidad otros idiomas.

Con esto en mente hoy compartimos este libro de Jorge Cotos, Gramatica Castellana, adaptada para el estudio bíblico.

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Las naciones de la Biblia (2)

Nueve naciones o grupos étnicos tuvieron un papel significativo en la historia de Israel en los tiempos bíblicos. (Continuación de la entrada anterior) 

6. Los babilonios

Entre los años 2000 y 1000 a.C., Mesopotamia estaba controlada por un pueblo oriental, los Elamitas, que descendían de Sem, hijo de Noé (Gn.10:22; 14:1, 9) y que habían vencido a los Sumerios. Los Elamitas fueron echados de Mesopotamia en el 1760 a.C. por un pueblo asentado al oeste del Éufrates, los Amorreos. El victorioso general que encabezaba esta invasión era Hammurabi. Afirmando que era el representante de la tierra de dios Marduk, Hammurabi estableció a babilonia como su capital, dando comienzo al antiguo reino de Babilonia.

Después de la muerte de Hammurabi, el antiguo reino de Babilonia se disgrego casi inmediatamente, y permaneció fragmentado casi 1000 años hasta la llegada de un soldado caldeo llamado Nabucodonosor, que estableció el segundo reino de Babilonia en el 612 a.C. al derrotar a los asirios, en el 605 derroto al último contrincante, Egipto, en la batalla de Carquemis. Nabucodonosor persiguió a los egipcios en su huida al oeste como Jerusalén. Su primera vista a Jerusalén fue breve, pero se apresuró a volver a su patria a causa de la repentina muerte de su padre, Nebopolar.

Más tarde aquel mismo año, Nabucodonosor ocupo Jerusalén, permitió que Joacim  (hijo de Josías) gobernara como su rey marioneta, y se llevó algunos de los tesoros del templo y algunos descendientes reales principales a Babilonia. Entre este grupo estaban Daniel y sus tres amigos (2 Cr. 36:6-7; Dn. 1:1-6).
En el 597, Nabucodonosor volvió y se llevó el resto de los tesoros del templo a Babilonia, junto con el rey Joaquín (hijo de Joacim), el profeta Ezequiel y diez mil príncipes, funcionarios y hombres principales (2 R. 24:14-16).

En 1586, Nabucodonosor volvió otra vez a castigar la rebelión encabezada por Sedequías, el último rey de Judá. Esta vez las murallas fueron derribadas, destruido el templo, y la ciudad quemada. Los hijos de Sedequías fueron muertos, y él mismo fue cargado y llevado a Babilonia. Babilonia cayó en manos de Persia en 1539.

7. Los persas

Durante 217 años (550 a 333 a.C.), los Persas gobernaban lo que en aquel tiempo era el más grande imperio de la historia, establecieron uno de los mejores sistemas de gobierno conocido hasta el imperio romano, sometiendo incluso a sus reyes bajo el imperio de la ley. El rey Persa Ciro conquisto Babilonia en el 1539, y, en cumplimiento de la profecía bíblica (Is. 44:28—45:1), permitió que todos los exiliados Judíos que los desearan volviesen a Judea (véase Esdras) con la bendición de los gobernantes de Persia, los Judíos pudieron reconstruir su templo y su capital (Véase Esdras- Nehemías). Pero muchos Judíos decidieron permanecer en el imperio persa, donde, en el 473, serian salvados de un plan de exterminio de un malvado príncipe persa por la reina Ester. A su tiempo Persia cayó en poder de Alejandro Magno de Grecia en el 331.

8. Los griegos

Grecia ya había visto su “edad dorada”: la era que había producido grandes hombres como Pericles, Heródoto, Hipócrates, Sócrates, Platón, Aristóteles y Demóstenes, cuando Alejandro Magno llego al poder a la edad de 20 años, dispuesto para poner por obra el sueño de su padre de invadir Persia. En el 334 a.C. paso a Asiria y derroto a los persas en el Gránico. Los volvió a derrotar en Isos en el 333. Destruyo Tiro, dejo incólume a Jerusalén y fue bien acogido en Egipto, donde fundo Alejandría. Aplasto a los persas para siempre en Arbela en el 331. Después de invadir a la India en el 327, comenzó a planificar la reconstrucción de Babilonia a su antigua gloria. Pero murió en la India al 323 a los 32 años de edad. Su colosal imperio fue dividido entre sus cuatro generales.

Israel quedo dominado por parte del antiguo imperio de Alejandro centrado en Egipto (Dominado por los Ptolomeos) hasta el 198, año en que cayó bajo el control de los Selecidas de Siria. En el 171 el gobernante Seléucida Antíoco Epífanes comenzó una cruel campaña antijudía en la que dio muerte a decenas de millares de Judíos y profano el templo (véase exposición sobre Dn. 8:15-27) antes de ser derrotado por los Judíos en el 615 (Hecho registrado en el libro apócrifo de 1 Macabeos).

Parte del legado de Grecia fue su lengua, que se extendió por todo su imperio, hasta el punto de que el AT fue traducido al griego a. 250 a.C.

9. Los romanos

La fecha tradicional para la fundación de Roma es el 21 de Abril del 753 a.C. Hacia el 338, Roma controlaba la Italia central. Y hacia el 150 había desplazado a los cuatro reinos sucesores de Grecia como la potencia mundial dominante. Hacia el 64 a.C. Roma controlaba Palestina. Luego vino un periodo de guerras intestinas y de incertidumbre, siendo el sistema salvado y consolidado por Julio Cesar durante las Guerras de Galias (58-51 a.C.). Cesar fue asesinado en el Idus de Marzo del 44 a.C., y el imperio fue tomado por Octavio (Augusto) Cesar.

Augusto derroto las fuerzas de Antonio y Cleopatra en acción y convirtió Egipto en una provincia Romana. El imperio Romano llego así a la cima de su poder y gloria. Fue durante el gobierno de Augusto que tuvo lugar el nacimiento de Cristo (Lc.2:1). Augusto reino desde el 31 a.C. hasta el 14 d.C.  Y fue sucedido por Tiberio (14--37). Los ministerios de Juan Bautista y de Cristo tuvieron lugar durante el reinado de este último.

Extraido de: Compendio Manual Portavoz, 2001
Harold L. Willmington, pág. 931-935

Las naciones de la Biblia (1)

Nueve naciones o grupos étnicos tuvieron un papel significativo en la historia de Israel en los tiempos bíblicos. 

  1. Los sumerios.
La dispersión que siguió a la torre de Babel (Gn.11) tuvo lugar probablemente en algún momento antes del 3000 a.C. hay evidencia de al menos dos grupos étnicos que datan de aquel tiempo en Mesopotamia, la “tierra entre los dos ríos” (el Tigris y el Éufrates). Los acadios vivían en los valles superiores, mientras que los sumerios ocuparon los valles superiores, incluyendo la ciudad de Ur, el lugar donde nació Abraham.

Los sumerios eran excelentes arquitectos y constructores. Ur, por ejemplo, poseía un descomunal palacio real con enormes escalinatas, grandes columnas y paredes enmaderadas cubiertas de hermosas pinturas.
Los sumerios fueron la nación más antigua con registros escritos. Usaban símbolos pictográficos pero posteriormente cambiaron dichos símbolos a señales convencionales, escribiendo en tabletas de arcilla blanda con estilos. El estilo tenía una punta triangular y hacia marcas “en forma de cuña”. Entre los más famosos de los escritos sumerios se encuentran La creación y La épica de Gilgamés, que da la narración del diluvio universal.
  1. Los egipcios.
Protegidos por todos lados por barreras naturales y bendecidos con la riqueza del Nilo, Egipto se convirtió en una de las primeras civilizaciones, con dinastías nacionales datando de época tan temprana como el 3300 a.C. Mizraím, hijo de Cam, hijo de Noé, es generalmente considerado como el antecesor de los egipcios así como de los filisteos; Mizraím es el término hebreo para denotar a Egipto (véase Gn.10:6).

Egipto estaba en la cumbre de su poder a 1600 – 1100 a.C. José fue vendido como esclavo en Egipto a. 1900, y su familia acudió allá para escapar del hombre unos 25 años después. Después de aproximadamente otros cien años, los egipcios comenzaron a usar a los israelitas como mano de obra forzada para sus colosales proyectos de edificios reales. Dios los libro por medio de los milagrosos acontecimientos del éxodo en el 1445. Tras haberlos liberado de Egipto y habiéndolos establecido en su propia patria, los israelitas buscaron en diferentes ocasiones la alianza con Egipto contra otras potencias mundiales. Los profetas de Israel siempre los advirtieron contra esta alianza, y los acontecimientos subsiguientes siempre demostraron la certeza de dichas advertencias. Las posiciones de Egipto como potencia mundial se desvanecieron para siempre durante los años del dominio mundial.

  1. Los Cananeos.
“Cananeo” es un término general para la gente que vivía en la Tierra Prometida en el tiempo en que Israel la reclamo después de su liberación de Egipto. Entre los cananeos se incluían los fenicios, filisteos, amonitas, heteos, jebuseos, amorreos y heveos. Muchos de esos pueblos eran descendientes de Canaán, el cuarto hijo de Cam (Gn9:22-27; 10:6, 15-20), y la designación “cananeo” puede haber procedido de él. Pero algunos creen que el nombre procedía del griego Canaán, que significa “rojo sangre”. Los fenicios y otros mercaderes marinos llegaron a la región para adquirir un tinte del molusco murex, y debido al color distintivo del tinte se pasó a referirse a toda la región como Canaán.

Entre las primeras ciudades fundadas por los cananeos se incluyen Gezer, Meguido, Jericó, Sodoma, Gomorra y Jerusalén. Los cananeos fueron probablemente los primeros en tener un alfabeto; el suyo se componía de 31 símbolos.

Las naciones Cananeas eran conocidas como las más pervertidas sexualmente y más moralmente depravadas, y como los pueblos más sanguinarios de toda la historia antigua. Su depravación esta mencionada en la Biblia (Gn.13:13; 15:16; 18:20; 19:1 – 11: Nm.25:1 – 3; Jue.19: 14 – 25; 1R.14:24; 15:12; 22:46; 2R.23:7). También la menciona Filón de Biblos, un erudito fenicio a. 1000 a.C., y aparece mencionada en la literatura de la antigua Ugarit, encontrada en 1929 en Ras Shamra. Fue debido a la depravación de los cananeos que Dios dio su tierra a los judíos y ordeno el exterminio de aquellos (Dt.7:1 – 5; 20:10 – 15; Jos.9:24).

  1. Los filisteos.
Entro los cananeos, los filisteos eran especialmente dignos de mención por su interacción con Israel. Los filisteos, un pueblo marinero, llegaron de la isla de Creta (“Caftor”, Dt.2:23; Jer.47:4; Am.9:7) y se asentaron en Canaán alrededor del 1200 a.C. Ellos, lo mismo que los egipcios, procedían del linaje de Cam, a través de su segundo hijo Mizraím (1 Cr.1:11-12). Pueblo guerrero, conquistaron las naciones autóctonas y constituyeron una liga de cinco ciudades (la “Pentapolis”), compuesta de Gaza, Asdod, Escalón, Ecrón y Gat. “Palestina”, a menudo sinónima de Canaán, deriva de “Filistea”.

Los filisteos eran sumamente religiosos, y adoraron a Dagón (el dios del cereal), a Astoret (dios de la fertilidad) y a Baal-zebub (dios de la morada) (1S.5:2-4; 31:20; 2R.1:2). Baal-zebub fue más conocido como Beelzebú, a quien Jesús designo “El príncipe de los demonios” (Mt.12:24, 27). Los filisteos celebraban sus victorias en el templo de sus ídolos (1S.31:9) y a menudo llevaban a sus dioses a la batalla (2S.5:21).

Samgar y Sansón lucharon los filisteos (Jue.3:31; 31:1; 15:20). Fueron eventualmente echados hacia la costa por Samuel (1S.7:12-14). Saúl fue derrotado por ellos y murió en la batalla (1S.31). David lucho contra ellos (1 S.17; 2S.5). Para la época de Salomón había quedado totalmente sometido (1R.4:21).

  1. Los asirios.
Hacia alrededor del 1200 a.C., los asirios regían toda Mesopotamia desde su capital Nínive; quizá la más grande ciudad de la antigüedad. La más cruel de las naciones en la historia antigua, los asirios conquistaba y gobernaban mediante el más puro terror. Cuando conquistaban una nación, deportaban a toda su población a Asiria como esclavos y ponían el territorio conquistado a disposición de aquellos extranjeros que quisieran vivir allí. Los asirios desarrollaron la técnica de la guerra de sitios, usando arietes y otros ingenios para destruir las fortificaciones de los enemigos.

Asiria comenzó a amenazar Israel a. 750 a.C., y derroto el reino del norte en el 722, deportando a la mayor parte de la población a un exilio del que nunca volverían (2R. 15 – 17). Nínive y su imperio de Asiria cayeron en manos de Babilonia en el 612 a.C.


Extraido de: Compendio Manual Portavoz, 2001
Harold L. Willmington, pág. 931-935

El Progreso del Peregrino Ilustrado (Libro PDF)

Hace algún tiempo compartimos uno de los clásicos más significativos en la literatura cristiana, El Progreso del Peregrino de John Bunyan.

En esta ocasión nos complacemos en traer para ustedes una versión ilustrada de esta obra. En ella encotramos un respaldo para nuestra imaginación y una nueva apreciación del trabajo de Bunyan en condensar las escrituras en esta obra.




La Biblia fue una parte importante en la vida de John Bunyan y sus escrituras manifiestan su dependencia en ese recurso superior en cada punto de la historia que ahora leemos.

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John Bunyan

A pesar de su escasa educación secular, la exquisita sensibilidad espiritual de Bunyan (1628-1688) hizo de él la figura religiosa de mayor relieve en Gran Bretaña. Exceptuando la Biblia, ningún libro religioso ha gozado de tanto éxito entre la clase media y baja de ese país como su Progreso del Peregrino (1682). Años antes, había escrito La gracia abundante para el primero de los pecadores (1666), donde narra su conversión. Entre el resto de sus numerosos escritos, merece también mencionarse La Guerra Santa y Defensa de la Justificación por la Fe. Esta última, una crítica despiadada contra el creciente pelagianismo, suscito las críticas de muchos clérigos.

Llamado al ministerio después de su conversión, Bunyan se unió a una iglesia no conformita, que era bautista calvinista en cuanto a la doctrina y congregacional en cuanto al gobierno. Lo mismo en sus sermones que en sus escritos, se preocupaba por exponer sencillamente las verdades evangélicas, sin lenguaje técnico, sino apoyado en lo experimental. Aunque no pertenecía al clero, su actividad como predicador laico fue enorme. Por su valentía en proclamar y vivir la fe evangélica, paso doce años y medio en la cárcel de Bedford, negándose a obtener la libertad a cambio de silencio. Se ha hecho famosa su respuesta: “Si me sueltan hoy, volveré a predicar mañana”. Fue pastor en la ciudad de Bedfor durante 16 años hasta su muerte, ocurrida después de una cabalgata bajo la lluvia que iba de Reading a Londres.

Extraido de: Diccionario Teologico Ilustrado, Editorial Clie 2001
Francisco Lacueva, Alfonso Ropero

Nabucodonosor II

Nombre que el Antiguo Testamento da al que fue rey de Babilonia desde 605 hasta 562 a.C. Es Nabucodonosor II y no debe confundírsele con Nabucodonosor I, quien fue rey de la cuarta dinastía babilónica y gobernó en esa ciudad en el siglo XII.

El padre de Nabucodonosor, Nabopolasar, fue el primer rey del Imperio Beobabilonico o Caldeo. Aun antes de ascender al trono, Nabucodonosor se distinguió por su actividad militar. Poco antes de morir su padre, Nabucodonosor marcho a la cabeza de un ejército para enfrentarse a las tropas de Necao, rey de Egipto. Josías, rey de Judá, fiel a su alianza con Babilonia, se apuso a Necoa en Meguido, y murió a consecuencia de las heridas recibidas. Le sucedió su hijo Joacaz. Sin embargo, Necoa no acepto esta sucesión y coloco en su lugar a Joacim, otro hijo de Josías y hermano de Joacaz. A este último lo llevaron cautivo a Egipto (2R 23:28-35; 2Cr.35:20-36:4). Mas las victorias de Necao fueron efímeras, pues Nabucodonosor le derroto en Carquemis (605 a.C.). Joacim y su reino quedaron sujetos al Imperio Babilonio.

Las noticias de la muerte del rey Nabopolasar obligaron a Nabucodonosor a regresar a Babilonia. Sin embargo, después de algunos años Joacim, alentado por el aparente resurgimiento de la potencia de Egipto, se rebeló contra Nabucodonosor, y este envió sus tropas para que para que atacasen a Judá. Joacim murió en la campaña y le sucedió su hijo Joaquin. Cuando os babilonios tenia situada Jerusalén, el propio Nabucodonosor vino a dirigir la campaña. En el año 597 Jerusalén cayo, y Nabucodonor se apodero de los tesoros del templo y del palacio. Además, a babilonia llevaron en calidad de prisioneros al rey Joaquín, sus familiares y algunos personajes del reino. Junto con ellos, Nabucodonosor llevo consigo varios millares de obreros y soldados que desde entonces habrían de servirle. En lugar de Joaquín, Nabucodonosor coloco sobre el trono de Jerusalén a Sedequías tío de Joaquín (2R.24:1-7; 2Cr.36:5-10). Resulta difícil conpaginar los detalles de estas dos narraciones, y por ello hemos seguido aquí la primera de ellas. Se han encontrado textos babilónicos en los que se habla del rey Joaquín, que vivía en cautiverio en esa ciudad.

El nuevo rey, Sedequías, a pesar de ser criatura de Nabucodonosor, no tardo en rebelarse en su contra. Fue entonces cuando Nabucodonosor “vino con todo su ejército a Jerusalén, y la sitio, y levanto torres contra ella alrededor” (2R.25:1). Tras un periodo de sitio, el rey y su ejército huyeron de la ciudad, pero los caldeos dieron con ello, dispersaron al ejército Judío y capturaron a Sedequías. A esto lo llevaron frente a Nabucodonosor. Ahí degollaron a sus hijos en presencia suya, y a él le sacaron los ojos, después de los cual lo llevaron cautivo a Babilonia.

La ciudad de Jerusalén fue destruida. Todos los principales edificios fueron incendiados, y los caldeos echaron abajo las murallas de la ciudad. Dejando solo a los labradores para que trabajaran en la tierra, Nabuzaradán, capitán de la guardia de Nabucodonosor, llevó cautivos a Babilonia al resto de la población. Junto con este gran número de esclavos, los caldeos llevaron consigo todo cuanto pudieron tomar del templo y los palacios de Jerusalén (2 R 24.18-25.21; 2 Cr 36.11-21). Fue durante esta época, y en torno a estos acontecimientos, que profetizó Jeremías y a causa de ello se le acusó de traición. Debido a estos aciagos acontecimientos de la caída y destrucción de Jerusalén y del cautiverio del pueblo, el año 587 a.C. es de importancia capital para la historia de Israel.

Aparte de las campañas mencionadas, algunos textos babilónicos describen muchas otras que Nabucodonosor dirigió. Entre sus aliados se contaban los Medos, que en tiempos de Belsasar contribuirían a poner fin al Imperio Neobabilónico. Además, durante el reinado de Nabucodonosor se erigieron en Babilonia algunas de sus más grandes obras arquitectónicas, construidas en gran parte con materiales y artesanos procedentes de tierras conquistadas, como los judíos. Entre estas obras se destacaban los "jardines colgantes de Babilonia", de los cuales hoy solo quedan algunos rastros difícilmente reconocibles.

Según Daniel 4, Nabucodonosor pasó por un período de locura, tras el que una vez restablecido alabó a Dios como Rey y Señor. Los textos babilónicos y el resto de la literatura veterotestamentaria, nada dicen al respecto.

El período de más de medio siglo durante el que Nabucodonosor reinó en Babilonia fue la época de oro del Imperio Caldeo. En tiempo de su hijo Evil-Merodac comenzó la decadencia, que culminaría poco después con la caída de Babilonia mientras Belsasar celebraba su famoso banquete. 

Extraido de: "Dioccionario Ilustrado del Biblia". Wilton M. Nelson, Grupo Nelson 2013.

UNA VISIÓN GENERAL DEL ANTIGUO TESTAMENTO

Por: Paul N. Bernware
El antiguo testamento es la historia de la nación de Israel, una nación singular y distinta de todas las naciones de la tierra por el hecho mismo de que Dios entro en una relación de pactos con ellos- es la historia de una nación designada por Dios para darle gloria a Él mismo y salvación a la humanidad, una historia de las grandes victorias y derrotas espirituales de los hombres y de la asombrosa fidelidad de Dios.

LOS TRATOS DE DIOS CON LA HUMANIDAD

El Antiguo Testamento se divide en dos partes distintas, cubriendo cada una de ellas varios miles de años de historia. La primera es Génesis 1-11, que constituye un registro de los tratos de Dios con la humanidad en general. Durante aquellos tiempos, no hubo ningún grupo especial como la iglesia o la nación de Israel. Los tratos de Dios eran con los individuos. Por cuanto no conocemos la fecha exacta de la creación del universo, no podemos decir con certidumbre, como algunos dicen, que Génesis 1-11 cubre 2.000 años. Podrían ser varios miles más de años (pero no millones ni miles de millones de años). Hay mucho que noha sido registrado acerca de estos años primeros de la humanidad, pero se incluyen cuatro grandes acontecimientos: el relato de la creación, la caída del hombre, el gran diluvio de los tiempos de Noé, y la división de la humanidad en la torre de Babel. Estos acontecimientos quedan registrados brevemente para que podamos comprender de donde procedió este universo material, de donde provinieron el pecado y el mal, y por qué el mundo de los humanos esta tan fragmentado. Pero los primeros poco miles de años de la historia de la humana son pasados rápidamente a fin de llegar al principal énfasis del Antiguo Testamento, que es la elección de Israel como nación escogida de Dios.

LOS TRATOS DE DIOS CON ISRAEL

La segunda parte distintiva del Antiguo Testamento cubre alrededor de 2.000 años. Esta parte comienza con Génesis 12 e incluye todo el resto del Antiguo Testamento. Génesis 12 es el capítulo clave de la Biblia. Es aquí que Dios escoge a un hombre llamado Abraham y concierta un pacto eterno e incondicional con él y con sus descendientes. Dios hizo muchas promesas a Abraham. Estas promesas incluían bendiciones personales para Abraham y sus descendientes y bendiciones que incluirían al resto de la humanidad.

EL PACTO ABRAHÁMICO

En este pacto, Dios prometió que haría de Abraham una gran nación. Los primeros libros fundamentales (Génesis, Éxodo, Números y Josué) registran la formación de la nación de Israel. A fin de tener una nación deben existir tres elementos básicos: un pueblo, una ley y una tierra.Génesis 12 – 50 registra como Dios comenzó a dar crecimiento a esta nueva nación. En estos capítulos, los tratos de Dios con Abraham y su familia dejan clarísimo para todos que Dios es el dador de la vida y que Él “elemento poblacional” de una nación. Al final de Génesis, la nación he llegado a alrededor de setenta y cinco personas, li que generalmente no es considerado como una “gran” nación. Pero durante los 275 años entre Génesis y Éxodo tuvo lugar una gran explosión demográfica. Para el tiempo del éxodo, la población de la nación había crecido a más de dos millones. El elemento demográfico de la nación había quedado completado.

LA LEY DE MOISÉS

Luego, para poder funcionar como nación legitima, Israel necesitaba un código de leyes para regir su vida. Israel había estado esclavizada en Egipto durante el periodo entre Génesis y Éxodo, pero fue liberada milagrosamente por Dios y su líder humanos Moisés. Después de su poderosa liberación, registrada en el libro del Éxodo, el pueblo de Israel viajo al monte Sinaí, donde recibieron su constitución, unas leyes que cubrían todos los aspectos de la vida. Acamparon ante el monte Sinaí por alrededor de un año, donde recibieron la ley y construyeron su centro portátil para el culto, el tabernáculo.

LA TIERRA PROMETIDA

Cuando termino el año ante el monte Sinaí, Israel partió para poseer la Tierra Prometida, la tierra de Canaán. Esta tierra formaba parte del pacto que Dios había celebrado con Abraham hacia unos 400 años. Con la toma de esta tierra se alcanzarían el tercer y último elemento, e Israel inauguraría su papel como “gran” nación. Pero el tercer libro fundamental, Números, registra un terrible momento en la historia de Israel. En aquel tiempo Israel rehusó creer y obedecer a Dios, y ello impidió a la nación poseer la tierra. En lugar de vivir en Canaán, Israel fue errando sin rumbo en una región desértica durante casi cuarenta años.Finalizado aquel periodo de disciplina, Israel se dirigió a la ribera oriental del rio Jordán y se dispuso a cruzarlo para entrar en su tierra. Fue en este tiempo que murió el gran líder de Israel, Moisés, justo antes de la muerte de Moisés, Dios escogió a Josué para conducir a la nación. El condujo a Israel a través del rio y a la tierra de los malvados cananeos. Este periodo de guerra duro entre cinco y siete años. Con el quebrantamiento del poder de los cananeos, el pueblo de Israel podía reivindicar toda la tierra. Israel tenía ahora población, ley y una tierra. Había finalizado el periodo de la formación de la nación (véase tabla “Eras de la historia del Antiguo Testamento”, pp.20 - 21).Luego, Josué repartió la tierra, dando a cada una de las doce tribus de Israel un área claramente delimitada. Era ahora la tarea de cada tribu individual finalizar la conquista de la tierra eliminando a cada cananeo que viviera en su área tribal. Dios había dado orden especifica que no se mezclaran matrimonialmente con los cananeos, ni hicieran tratados con ellos, ni les fuera permitido vivir entre ellos. Desafortunadamente, Israel prefirió de nuevo no obedecer.

LOS GOBERNANTES NACIONALES

Cuando Josué murió, Israel entro en una nueva era en su vida nacional. Dios no reemplazo a Josué con un nuevo líder para su pueblo. La intención de Dios era que la nación recién formada fuese una teocracia (un gobierno de Dios) sin un líder humano singular. Dios gobernaría por medio de la ley promulgada en el Sinaí y a través de los sacerdotes como intérpretes y mantenedores de la ley. Pero la teocracia resulto un fracaso, porque Israel no quería obedecer su propia constitución. El quinto libro fundamental, Jueces, registra estos años, conocidos primariamente por sus derrotas y fracasos. Durante los más de 300 años de teocracia se tuvieron que suscitar jueces una y otra vez en situaciones de crisis. Los jueces libraban a Israel de sus enemigos e introducían un tiempo de obediencia y paz. Pero estos periodos daban de nuevo paso al pecado, a la incredulidad y a la idolatría. Otro juez era suscitado por Dios, y el ciclo se repetía.Después de tres siglos de repetidos fracasos, Israel demando un rey humano. A pesar de que esto constituía un repudio de su gobierno, Dios permitió que Saúl deviniera el primer rey de Israel. Con la coronación de Saúl, Israel entraba en una tercera era de su historia: el periodo de la monarquía. Los siguientes cuatro libros fundamentales (1 y 2 Samuel, 1 y 2 Reyes) registran los siguientes 450 años de la historia de Israel. Primero y Segundo de Samuel narran las historias del primer rey de Israel, Saúl, y del más grande rey de Israel, David. Fue con el rey David que Dios concertó un maravilloso pacto, mucho del cual se cumplió en el “gran hijo” de David, el Señor Jesucristo. Salomón, hijo de David, reino tras la muerte de David, y fue el tercer y último rey en reinar sobre todas las doce tribus de Israel.

LA NACIÓN DIVIDIDA

Debido a los pecaminosos caminos de Salomón, Dios juzgo a la familia de David dividiendo a la nación en dos reinos separados. El reino del norte, Israel, se constituyó con diez tribus. El reino del sur recibió el nombre de Judá y se constituyó con dos tribus gobernadas por la familia de David. Durante dos siglos coexistieron estos dos reinos, a veces como amigos, a veces como enemigos. Pero el tiempo del reino divido llego a su fin cuando, por el pecado idolatría, el reino del norte fue destruido por la nación de Asiria. El reino del sur existió en solitario durante más de cien años. Permaneció durante más tiempo porque más tiempo porque tuvo la bendición de la presencia de algunos reyes piadosos. Sin embargo, como el del norte, el reino del sur cayó en la idolatría. Esta vez, Dios empleo a la nación de Babilonia como su vara de disciplina. Muchos del reino del sur, incluidos Daniel y Ezequiel, fuerondeportados de Judá a Babilonia. La nación vivió en cautiverio unos setenta años.

LA RESTAURACIÓN PARCIAL

Finalmente, como cumplimiento a su promesa, Dios restauro a muchos del pueblo a su propia tierra. El periodo final de la historia del Antiguo Testamento acerca de Israel se registra en Esdras u en Nehemías, los dos últimos libros fundamentales. Este periodo de 150 años se centra en la restauración política y espiritual de Judá, y en varios grandes hombres que fueron empleados en esta restauración.Con el fin del libro de Nehemías llega a su fin la historia del Antiguo Testamento. Transcurrirían unos 400 años antes que las Escrituras reanudaran la historia. Los años de silencio serian interrumpidos por un mensajero angélico, Gabriel, que anunciaría el nacimiento de Juan el Bautista y el nacimiento de Jesús el Mesías, el “gran hijo” de David. Dios no había olvidado sus promesas del pacto a Abraham y a sus descendientes, ni se habíaechado atrás en cuanto a ellas.Esta es una breve visión general de la historia básica del Antiguo Testamento. Ahora nuestra tarea será examinar con un mayor detalle cada uno de los fundamentales y enlazarlos luego con el resto de los libros del Antiguo Testamento.

Extraido del Libro: Panorama del Antiguo Testamento
Comentario Bíblico Portavoz
Edicion 1994
Páginas 15 - 19